Robert Owen

(14 de mayode1771-17 de noviembrede1858) fue un empresario y unsocialista utópicobritánico, que llevó a la práctica sus ideasreformistasprimero en su fábrica deNew Lanark(Escocia) y luego en las «colonias» deNew Harmony, que fundó en 1825 enEstados Unidos, y de Harmony Hall, fundada en 1840 enGran Bretaña. A su vuelta de América en 1828, se convirtió en el gran impulsor y líder del movimiento obrero británico.

Su reformismo y su oposición a la idea de lalucha de clasesmarcó la historia del socialismo inglés, como recordó Sidney Webben el Congreso delPartido Laboristade 1923: «Debemos recordar que el fundador del socialismo inglés no fueKarl Marxsino Robert Owen, y que Robert Owen no predicaba la lucha de clases, sino la doctrina de la fraternidadhumana». Por otro lado Owen está considerado como el padre delcooperativismo.

Biografía

Originario deGales, de familia menestral, trabajó desde los 10 años; a los 20 años dirige una fábrica de tejidos en Mánchester y nueve años después, en enero de 1800, se hace cargo de una empresa enNew Lanark. A partir de su experiencia en ese lugar escribió algunas de sus obras más importantes:  La Formación del Carácter Humano(1814) yUna Nueva Visión de la Sociedad(1823) que trata sobre las reformas del régimen industrial y sus consecuencias para el carácter humano.

En1825compró la Comunidad deHarmonyen Indiana de laHarmony Society, y la estableció como un proyecto de sociedad utópica bajo el nombre de "New Harmony"; el experimento fracasó y tuvo que vender el terreno en1828, perdiendo con ello una buena parte de su fortuna.

Tras su vuelta de Estados Unidos se convirtió en la figura central del incipiente movimiento obrero británico, en su guía, alcanzando también su influencia a determinados medios burgueses radicales. Muchos obreros pusieron entonces en marcha experiencias cooperativas, mientras que algunos teóricos difundieron sus postulados.  Robert Owen defendía la posibilidad de desarrollar un sistema económico alternativo basado en la cooperativa. Su planteamiento era utópico, pero no irreal, porque pretendía sustituir el sistema capitalista por otro más justo que evitara los problemas británicos. Desde su perspectiva los obreros debían unirse para crear una nueva realidad europea basada en cooperativas que fuesen más rentables que las industrias: cooperativas de producción y cooperativas de distribución.

En 1829 crea la Asociación Británica para la Promoción de la Ciencia Cooperativa (British Association for the Promotion of Co-operative Knowledge) y en 1832 ya se contabilizan unas 500 sociedades cooperativas de distribución y de producción, estas últimas vinculadas estrechamente a las organizaciones obreras (Trade-Unions).  Para impulsar el movimiento cooperativo Owen pone en marcha laNational Equitable Labour Exchange(Bolsa Nacional de Cambio Equitativo del Trabajo), con sede en Londres, en la que las cooperativas podrían vender sus productos recibiendo a cambio unosbilletes de trabajo(labour notes) que sustituirían al dinero, aunque este sistema acabó fracasando y Owen tuvo que aportar dinero de su propio bolsillo.

En 1833 puso en marcha una nueva iniciativa —la creación de un gran sindicato nacional con la doble finalidad de coordinar las acciones reivindicativas obreras y de alcanzar una economía socialista basada en la cooperación— que se concretó al año siguiente con la fundación de laGrand National Consolidated Trades Union (GNCTU, Gran Unión Consolidada de los Oficios) pero a pesar del éxito inicial a los pocos meses tuvo que disolverse a causa de la presión de los patronos, de las medidas represivas adoptadas por el gobierno liberal —cuyo episodio más conocido fue la deportación de seis jornaleros de Dorchester, losmártires de Tolpuddle—, de las disensiones internas y de la falta de fondos para mantener las huelgas.   A pesar del fracaso esa experiencia sindical demostraba que el sindicato de masas y de ámbito estatal era posible y que se podían plantear alternativas al sistema capitalista (como cooperativas de producción).

Tras el fracaso de la GNCTU, Owen se retiró del movimiento obrero y en 1835 inició la última etapa de su vida —tenía entonces 64 años— que dedicó a anunciar un «Nuevo Mundo Moral» para lo que fundó un periódico del mismo título:  New Moral World. «Instalado en Londres pero viajando sin cesar, siempre infatigable, Owen continúa hablando y escribiendo. Patrocina periódicos, pronuncia conferencias, e intenta de nuevo fundar, sin más éxito que en el pasado, una ciudad comunitaria enQueenwood, en elHampshire. Rodeado de la reverencia y devoción de sus discípulos, toma el título extraordinario de "Padre Social de la Sociedad de Religionistas Racionales"».

Owen sigue confiando en que la solución vendrá de la propia sociedad. Atacará instituciones como la familia, la religión, la herencia, etc., porque pensaba que limitaban la libertad del ser humano. En 1854, sin embargo, Owen se convertiría al espiritualismodespués de una serie de sesiones con la medium Maria B. Hayden.

Hombre y sociedad

Desde el punto de vista de Owen, y en oposición a los filósofos delindividualismo, el hombre es un producto social, manufacturado. El hombre sería un libro en blanco que la sociedad, mediante sus agentes socializadores, procede a escribir. El carácter del individuo pasa a ser creación del medio social y el azar de las circunstancias, y no consecuencia de una naturaleza metafísica predestinada. Cree en la omnipotencia de la razón, por lo que su ideología asienta sus bases en la educación. Se puede considerar a Owen a uno de los padres del pensamientopedagógico.

Parte de la idea de que las condiciones de vida determinan la suerte del individuo y, para mejorarla, se debe reconstruir el ambiente en que vive el ser humano. Para Owen, el hombre depende de su entorno natural y social. El hombre es bueno por naturaleza pero las circunstancias no le dejan serlo (idea original de Rousseau, y que quizá el adapte). Quiere mejorar el entorno del hombre para que éste sea bueno, para que emerja su bondad. El hombre bueno trabajará mejor voluntariamente.

Owen siempre se mostró optimista sobre la posibilidad de regenerar a la humanidad:

Sé que la sociedad podría existir sin delitos, sin pobreza, con una condición sanitaria mejor, sin ser infeliz o estar afligida por penas, y con una felicidad centuplicada; y que ningún obstáculo, aparte de la ignorancia, se opone a ello en la actualidad, ni impide que tal estado social se convierta en universal.

Reforma de la sociedad

El propósito de Robert Owen era reformar la sociedad capitalista no sólo para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores sino sobre todo para crear un «nuevo mundo moral» que regenerara a la sociedad y transformara la «naturaleza» del hombre —propuesta que formuló por primera vez enA New View of Society: or Essays on the Principle of the Formation of Human Character(1813) y sistematizó en su obra teórica más importante:Book of the New Moral World(1836-1844)—. De ahí la importancia que siempre concedió a la educación que debía empezar desde la infancia —Owen se opuso radicalmente al trabajo infantil y denunció la explotación de los niños— y proseguir con la formación intelectual de las clases trabajadoras.

Para alcanzar el «nuevo mundo moral» Owen rechazaba la revolución y lalucha de clasesy propugnaba la víareformistae interclasista, porque confiaba en que los datos «científicos» de la razón serían suficientes para convencer a las clases altas para que hicieran concesiones a los trabajadores y alumbrar así la «nueva sociedad». Siguiendo a losilustrados, estaba persuadido de que el carácter del hombre lo modelaban las «circunstancias» por lo que si se modificaba el medio social sería posible su regeneración.  Él mismo aplicó este principio en su fábrica deNew Lanarkmediante la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de los obreros que allí trabajaban, y lanzó un «llamamiento a los ricos» en 1818:

La prosperidad real de la población puede medirse con exactitud en cada momento por el nivel de los salarios y la extensión del bienestar que la clase productora puede obtener a cambio de su trabajo. […] Pero cuando la ignorancia, el exceso de trabajo y los bajos salarios se combinan, no sólo el trabajador se encuentra en una condición miserable sino que las mismas clases superiores son ofendidas.

Siguiendo los postulados de lateoría del valor-trabajo, consideraba al trabajo como la fuente «de toda la riqueza nacional», que si estaba «bien dirigido» podía «producir una cantidad superior a las necesidades esenciales de la humanidad», y también como «la medida natural del valor», principio que debía ponerse en práctica inmediatamente, pues «hasta que las ventajas materiales no se distribuyan equitativamente, no puede existir igualdad en la práctica». Así se debían limitar los beneficios y los intereses de los capitales, sustituir la competencia por un intercambio equitativo de los productos en los «almacenes de trabajo», y unir la producción agrícola y manufacturera en aldeas comunitarias de unas 1.200 personas —como en las «colonias» owenianas de New Harmony (Estados Unidos, 1825) o de Harmony Hall (Gran Bretaña, 1840)—. Asimismo debían potenciarse los sindicatos obreros, cuya función no se limitaría a la lucha por la mejora de las condiciones laborales, sino que constituirían el fundamento de la «nueva sociedad» mediante la formación de cooperativas. Así lo expuso en el «llamamiento a la población del mundo» de 1836:

Hombres laboriosos, productores de la riqueza, del saber y de todo lo que realmente es valioso en la sociedad, unid hoy vuestras fuerzas para crear una forma nueva y justa de existencia humana, una situación en la que no habrá más rivalidad que la de producir la mayor felicidad duradera para la raza humana; tenéis en vuestras manos todos los elementos necesarios para realizar tal cambio…